Las fiestas del barrio de Gràcia son una de las más conocidas de la ciudad de Barcelona. 

Se celebran durante la segunda quincena de agosto y se caracterizan por los decorados en sus calles. Cada calle escoge su temática y la viste de manera realmente espectacular. El impacto visual es muy muy bonito, pero si a eso le añadimos el impacto olfativo la experiencia mejora exponencialmente.

Y eso es lo que han hecho la asociación de vecinos de la calle Maspons, añadir marketing olfativo a su temática.

Su proyecto, Masforn, hablaba sobre todo el paso del trigo al pan.La portalada de entrada era un molino, que daba acceso al primer tramo: un campo de trigo lleno de amapolas y pájaros. El trigo estaba representado en el techo y los laterales. Después te encontrabas con el obrador de la panadería dónde estaba el horno en la esquina y el despacho de pan, et voilà! El olor también acompañaba.

Y es que a quién no le atrapa el aroma a pan recién hecho o de un croissant tostadito.

El marketing olfativo, ha conseguido ponerle la guinda al pastel (nunca mejor dicho) y conseguir transportar a todos los visitantes a una panadería real y todas las sensaciones que el olor a pan nos evoca. ¡Sabemos de gente que le ha entrado hambre y ha intentado comerse el decorado!

Desde Cuarto Sentido, damos las gracias a Maspons por confiar en nosotros para este proyecto tan bonito y por apostar por la ambientación olfativa, como una herramienta más de marketing para llegar a nuestros públicos. 

A propósito, si nunca has tenido oportunidad de estar en las fiestas, te invitamos a que para el próximo año puedas escaparte y visitarlas. ¡Merece la pena!